CRÓNICAS DEL EXTRARRADIO
Artículos publicados en el diario TalCual (Venezuela)
Doménico Chiappe
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-Oiga, comandante, que hay mucho rebullicio con lo de las firmas. Y seguro que se pone peor cuando aprobemos la ley del tribunal supremo. Hay que tener listo el contraataque.
-Tranquilo, que ahora saco todos los tanques de un solo telefonazo.
-Un contraataque mediático, digo. Es que la gente cada vez nos cree menos. Sobre todo nuestros amigos de afuera.
-Habla, Joseíto.
-Lo ideal sería tener un Bahía de Cochinos aquí.
-Pues ahora mismo ordeno que llenen una fragata con los mejores cerdos Maracay y que los suelten en Cata.
-No, mi comandante, me refiero a lo que pasó en Cuba.
-Los neoliberales, yankis salvajes. ¡Ponme el casete ese de Silvio! Es que me pongo romántico.
-Una invasión nos vendría de perlas para que todo el país se pliegue a nosotros. Porque en algo están de acuerdo el noventa por ciento de los venezolanos: en que esto tenemos que resolverlo nosotros.
-Joseíto, no me gusta ese tono.
-¿Cuál tono, mi comandante en jefe?
-Hablas como si de verdad hubiera algo que resolver, cuando lo único que hay, tú mismo lo has dicho, es un grupito de desestabilizadores antidemocráticos.
-Lo siento tanto, es que a veces vuelvo a mis tiempos de periodista y no me contengo.
-Mucho cuidadito.
-De todos modos, una guerra siempre viene bien para subir en las encuestas.
-¿Y mi declaración de guerra a muerte a los oligarcas no es bastante?
-Mucho, comandante, pero Ramonet me ha preguntado que cuándo le voy a dar algo nuevo que publicar.
-Sí, está como calichoso ese Ramonet... Un Bahía de Cochinos... el problema es que el Bush no tiene bolas, coño. Cómo un hombre puede quedarse callado después de todo lo que le dije. No tiene bolas. A Sadam sí, ¿no? Pero a mí no me amenaza siquiera. Ni un embarguito.
-Saben que no les conviene. Desde que reformamos la Ley de Hidrocarburos las transnacionales están casi como en la época de Gómez, sacando lo que quieren.
-¿Y el Blair? ¿Será que me meto con ese?
-Después de entregar el Esequivo, tampoco tienen excusas para mirarnos mal. Estamos blindados.
-Querrás decir que estamos jodidos.
-Hay que mirar el lado positivo, que podemos elegir al enemigo.
-Pues será Colombia. Llámame a Tirofijo para que me dé alguna idea.
-No hace falta, comandante, yo tengo una, como siempre.
-Tienes mi permiso para hablar.
-Los golpistas de la derecha, en complot con Washington, contratan paramilitares colombianos para que intenten un golpe de Estado.
-Pero esta vez hay que hacerlo bien, mira que nadie se creyó lo del atentado a mi avión con la basukita esa que dejaste en la playa de Maiquetía.
-Los contrataremos de verdad, sin que los infelices quién les paga.
-¿Cuánta gente sería?
-Unos mil, no saldrá caro.
-No lo digo por los reales. Es que mil son muchos. ¿Y si se la creen y de verdad me tumban? Mira que yo no quiero volver a pasar por esa vaina. Que sean cincuenta.
-Ochenta.
-Está bien, pero sin armas. Decimos que los atrapamos antes de que las robaran a los cuarteles.
-Un enfrentamiento, unos muertos dan más credibilidad.
-Es que si después se la creen, Joseíto...
-Como usted quiera.
-Prepáralo todo... Un Bahía de Cochinos... Ahora que me hablaste de Cuba, llámame a Fidel ahora mismo, que me echaron un chiste buenísimo sobre Bush y quiero contárselo antes de que lo haga otro.
